domingo, 11 de junio de 2017

El platillero de banda



Cierta vez me preguntaron qué me hubiese gustado ser. Pensaron que mi opción de quién, más que de qué, estaría entre Günter Grass y García Márquez, pero no. Contesté que platillero en una banda. ¿No lo oyeron? Platillero, haciendo piruetas con los platos dorados, girándolos entre mis manos como si fuesen mariposas, en la celebración del Señor del Gran Poder, o del Gran Joder, vamos. Lo recordé este amanecer lluvioso —llueve menos que en Macondo— mientras la casetera tocaba La Motilona, cumbia de Los Alegres Diablos. Chas, chas, que aquí viene el ritmo, platillo en la cabeza, media vuelta, giro y contragiro, arriba, con los dedos, igual a los negros basquetbolistas norteamericanos que de la pelota hacen un mundo que da vueltas sin parar.

Contemplo las bandas, uno de los espectáculos impresionantes del universo, esa mixtura, de aparente caos en que multitud de instrumentos aúlla al mismo tiempo en angustiosa fraternidad. He pensado, leyendo novelas tradicionalistas y mirando fotos de las sociedades geográficas, que nos han registrado en la historia —a los bolivianos— como nativos taciturnos mirando el horizonte. Por detrás crece la hirsuta paja, se levantan peladas tetas/colinas de piedra implacable y un hato de llamas pasta en los confines del mundo. Pero Bolivia es país alegre, despiadado en el desenfreno, incluso entre aquellos taciturnos amoratados por el frío que cubren la melena de cabra debajo de chullos de lana con increíbles colores y diseños.

Tan alegre que me parece que la mejor representación del país, si tuviésemos que ponerle una concreta apariencia física, sería esa del platillero con un terno brilloso, blanco, gris metálico, rojo, algo chillón, discordante, que hace movimientos sensuales y cabriolas al mismo tiempo que produce música. Síntesis de un mestizaje que uno y otro lado tratan más que desdeñar, evitar.

Desde los platillos de la batería, que acompasan con suavidad las canciones y a veces se acarician con un ramillete, hasta los personales, algunos tan grandes como de un metro de diámetro; dorados, eso sí, porque hay que preciarse de una profesión sin duda más antigua que la de dar trasero por dinero, la de golpear dos objetos planos sin ritmo al principio y luego seguidos ya por otros sonidos que acompañan su básica y elocuente voz.

Cierto que el diablo, la diablada son imponentes, que cuando salen del socavón o de cualquier bar de la avenida Siles donde festeja el pasante, en medio de estruendo de cohetes, poca cosa se les puede comparar, pero si alguien no ha visto un platillero de Bolivia, tronado por el alcohol más que por la veneración del virginato o señorío, sudado en su piel de cobre que brilla con el agua, no ha visto nada. Porque si este platillero ya asimiló el infierno del ritmo y alucina con un opio, el de la música, que nos lleva a Baco o, más antiguo, al fuego mismo primigenio, nada lo podrá parar hasta que caiga rendido, sonido de metal al suelo, y duerma cubriéndose del sol con un plato que se calienta al rojo y lo despierta para continuar. ¿Dónde? Siempre hay dónde y siempre hay cuándo y nunca por qué. Como la patria que ríe pero no se la puede ver. Ni tampoco cuando llora.

Entrecierro los ojos porque no he dormido, no por veleidad de poetastro infeliz y exiliado que no soy. Por el sueño, y sabiendo que a través de él, de tanto pensar, de repetir una y otra un vinilo o un compacto inundado de platillos, he de convocar los fantasmas de ayer, cuando Bolivia pasaba penosamente de sociedad rural a esbozo urbano. Diablos, morenos, kusillos podrían ser los espectros de esa inevitable transformación. Si acaso la modernidad los acucia para renovar vestimenta, glorificar el milenio con aberraciones de mal gusto o lo que fuere, hay un espíritu que permanece incólume, anciano, que se sobrepone al tiempo y nos renueva a tiempo de devolvernos atrás.

Incluso en un entierro, cuando la banda toca un lento huayño de pena o ataca un bolero de caballos de guerra, suena el plato, espaciado, no enloquecido, de cuando en cuando, como una ráfaga de recuerdo con ruido de vidrio roto. Tubas, trombones, sensatos tambores apenas tocados y chas, chas, de a ratos, ya no el platillero con terno sino uno modesto, de camisa blanca, pantalón negro, avejentados zapatos de charol y olor a jabón de tocador con dejo de almizcle. Luego la pala deja caer la tierra encima del cajón, chas, chas, y el libro de horas se ha cerrado.

Platillero hasta el fin del mundo, obviando públicos y dioses, ensimismado, entusiasmado con dos soles amarrados a las muñecas como guantes de boxeo. Llevar el platillo a veces de sombrero, otra de abanico, y estrellarlo contra el otro y disfrutar como de cópula el temblor del bronce, mayor mientras mayor sea el diámetro, dorado porque tiene que ser, y fundido con sudor de herrero, gota de oro, pizca de plata y orín de burro.

Protagonismo de las bandas de música

Otros actores importantes de la festividad del Señor Jesús del Gran Poder son los músicos de las bandas que en esta versión totalizarán 7.000 miembros. Las bandas más cotizadas actualmente en el mercado son Intercontinental Poopó de Oruro (más de 100 músicos) y Proyección Murillo de La Paz con 130 músicos. Los aranceles diarios por cada miembro pueden variar alrededor de $us 100.

Las fraternidades de las danzas “pesadas”, que cuentan con más de 800 bailarines, tienen por lo general dos bandas, con un promedio de 60 músicos por banda; las fraternidades de danza liviana tienen bandas menos numerosas.

MIEMBROS

El número de músicos varía en cada agrupación de 30 a 100 miembros, según la cantidad de danzarines y el tipo de danza. Por ejemplo, para la versión 2017 de la entrada del Señor del Gran Poder, la Morenada Sociedad La Paz Maravilla del Mundo pasa de los 1.300 bailarines de los cuales 570 son mujeres, Rosas de Viacha supera 1.000 y Los Fanáticos bordean también 1.000. Hay muchas agrupaciones que por razones de manejo de cuentas y diferencias personales llegan a fraccionarse, conformando nuevas agrupaciones.

En cuanto a las orquestas tropicaleras, las más cotizadas en el mercado son los grupos, Veneno, La Bamba, Código Fer, América Pop, además de Son Dinamita y Ráfaga de Argentina, pero que radica en Bolivia. En grupos folklóricos se encuentran, Llajtaimanta, Semilla, Sajama Fusión, Hiru Hito y Los Intocables.

sábado, 10 de junio de 2017

La Espectacular Pagador se apoderó de la plaza 10 de Febrero

Celebrando sus 53 años de vida institucional, la Banda Espectacular Pagador se apoderó musicalmente de la plaza 10 de Febrero, cumpliendo con una presentación de primer nivel, demostrando por qué es considerada como una de las mejores bandas a nivel nacional, interpretando diferentes ritmos y siendo protagonistas del Carnaval de Oruro, Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad.

El presidente de la Federación Departamental de Bandas de Músicos Profesionales de Oruro (Fedbampo), Boris Villanueva, también integrante activo de la Espectacular Pagador, aseguró que es la banda civil más antigua del país, de donde se dividieron varias otras instituciones musicales.

"Hoy en día es considerado como embajador de la música y de nuestra cultura en el mundo entero, porque la Banda Pagador, en sus 53 años de vida institucional ha viajado por muchos países, estuvieron por España, Perú, Colombia, Chile, Brasil, Argentina, Nicaragua entre otros, por ello hay que valorar el trabajo que hace", refirió Villanueva.

Actualmente el directorio de la Banda Espectacular Pagador está integrada por René Espinoza como director; Edwin Caquegua como sub director; Mauricio Cruz como secretario de hacienda y Rodolfo Mamani como secretario de Deportes.

La Banda Espectacular Pagador se fundó el 9 de junio de 1964 por Gumercindo Licidio, desde entonces hasta la fecha, la banda siempre se caracteriza por mantener la calidad en la interpretación de cada una de las melodías, siendo la banda más numerosa de Oruro, con 220 integrantes en la actualidad. El repertorio que presentó la banda en su retreta de aniversario, contó con un programa variado, desde música clásica, música del acervo nacional, hasta ritmos modernos, como la salsa y el reggaetón.

lunes, 5 de junio de 2017

La banda Poopó une fuerzas con Pablo Montero



Desde hace cuatro años la Banda Intercontinental Poopó organiza grandes conciertos en la ciudad de La Paz y este 2017 no será la excepción. El 23 de junio se presentará en el Teatro al Aire Libre con un invitado de lujo: el mexicano Pablo Montero.

Además del galán de telenovelas, actuarán los conjuntos Llajtaymanta, Antología y Frenetika, además del grupo folklórico de la misma banda, informaron los representantes de la Poopó.

Estos recitales sirven, aseguró en varias ocasiones su director Abel Gonzales, para mostrar la capacidad de los integrantes, ya que el programa incluye, además de morenadas y tinkus, música de películas, arreglos para bronces de temas de cantantes como Michael Jackson, fragmento de música clásica y tropical.

La empresa Superticket se encargará de la venta de las entradas, aunque aún no se definió el costo de las mismas ni desde cuándo se podrán adquirir.

Este es el primer año que se cobra una entrada para los recitales de la Intercontinental Poopó, que en años anteriores actuó en la Plaza Mayor (San Francisco) con asistencia libre. La razón del cobro, explican los responsables en la página de Facebook, es que gran parte de la recaudación será destinada a ayudar al Refugio Municipal Zenobio López.

Según adelantaron los organizadores, la banda de bronces compartirá el escenario con cada uno de los invitados, incluyendo al cantante mexicano que interpretará rancheras como Ojos bonitos junto a 120 integrantes del conjunto.

Fundada el 4 de enero de 1964 por Sinforiano Gonzales como Provincial Poopó de Oruro, la Intercontinental es una de las bandas de bronce más importantes y grandes de Bolivia.

Además de ser muy solicitada para que acompañe a fraternidades en el Carnaval de Oruro o la entrada del Gran Poder, el conjunto se presentó en fiestas en el exterior, incluyendo el Carnaval de San Francisco, donde actuó el pasado fin de semana junto a la organización Morenada para el mundo 100% es boliviana.

Esta será la segunda vez que Montero actúe en Bolivia. El músico y actor se presentó en la ciudad de La Paz en 2015, para una recepción del Gran Poder. (02/06/2017)

martes, 30 de mayo de 2017

Conamprobol convoca a un congreso ordinario

La dirigencia de la Confederación Nacional de Músicos Profesionales de Bolivia (Conamprobol), presentó la convocatoria a su primer congreso ordinario, donde se pretende organizar esta entidad, para que pueda albergar a todos los artistas del país.

El actual presidente de la Conamprobol, Gonzalo Choque Huanca, explicó que se quiere organizar a todos los artistas a nivel nacional, para que se pueda tener participación en la Organización Nacional de Artistas de Bolivia (ONAB), donde se busca el reconocimiento del Presidente Evo Morales Ayma, para lograr mejores perspectivas para el sector artístico.

"Hacemos pública la convocatoria, este congreso ordinario va a tener dos objetivos, el primero una preparatoria de organización a nivel departamental en Oruro, con miras a ser parte de la Organización Nacional de Artistas de Bolivia, de la ONAB, y ser parte de su congreso orgánico que se llevará a cabo el 13 y 14 de julio en el Banco Central de Bolivia y se garantiza la presencia del Presidente Evo (Morales)", enfatizó Choque.

El segundo objetivo del congreso que se desarrollará en la sede de la Federación Departamental de Bandas de Músicos Profesionales de Oruro (Fedbampo), también buscará la reestructuración de la Conamprobol, para tener una nueva directiva nacional.

"También se busca la reestructuración de la directiva de la Conamprobol, en vista de que ha habido algunos cambios, nuevas elecciones en los diferentes departamentos, los cuales se van a legitimar y darle legalidad, entonces están invitados todos los músicos de banda, folklóricos, electrónicos, asociaciones y sindicatos de danza, pintura, lectura, cine, absolutamente todos a este congreso", enfatizó Choque.

La modalidad de trabajo del congreso, será a través de la conformación de comisiones, cuatro en total, política, social y cultural, económica y orgánica, de los cuales se espera contar con sus conclusiones por la tarde de ese mismo 1 de junio.

jueves, 25 de mayo de 2017

Banda Rey Manantial ofreció una retreta

En un homenaje a la gesta libertaria de América Latina del 25 de Mayo de 1809, la banda Rey Manantial ofreció anoche una variada retreta que cautivó a espectadores que se dieron cita en los actos cívicos que congregan a cientos en la Capital.

La gala musical comenzó con el himno a Chuquisaca, al terminar el desfile nocturno, pero continuó con un repertorio de baladas, boleros e incluso el popular tema “Despacito” de Luis Fonsi, todo en versión banda.

Rey Manantial, banda sucrense que tiene un recorrido de 15 años desde su fundación, ofreció sin duda un espectáculo para todas las edades y gustos, aunque claro, con temas adaptados a su estilo.

lunes, 8 de mayo de 2017

Bandas ofrecen noches de retreta por fiestas mayas



Cuecas, marchas y boleros de caballería serán interpretadas como una muestra de civismo en las noches de sábado por bandas de música de instituciones y algunos colegios. La actividad forma parte del programa oficial en conmemoración a los 208 años del Primer Grito Libertario.

Las bandas de música Municipal, de la Policía Nacional, de Los Colorados, de los colegios Junín y Jaime de Zudáñez, y otros, confirmaron su presentación los sábados, en la plaza 25 de Mayo, desde las 19:00. Se busca fomentar el civismo a través de las piezas que interpretarán y la particularidad de las bandas de música que inspiran a ello, dijo el secretario de Turismo y Cultura, Pedro Salazar.

"Uno de los objetivos es acercar el fervor cívico al escuchar las marchas, cuecas, boleros y otros, en banda, y por supuesto poner en valor todas aquellas bandas que son estables y que vienen ensayando el año entero", agregó.

Por motivos de fuerza mayor la primera gala fue realizada anoche y no el sábado como estaba previsto. La Banda Municipal se encargó de abrir el ciclo, que aglomeró a los transeúntes de la plaza central.